Por qué tiene que indemnizar el Barakaldo CF a David Movilla con 82.986,77€

El pasado martes, 11 de julio, en una asamblea general ordinaria de socios algo revuelta, la directiva del Barakaldo Club de Fútbol anunció, entre otras cosas, que el exentrenador David Movilla había ganado, en primera instancia, la demanda por despido improcedente planteada a la entidad por su destitución el pasado 13 de marzo. Pese a hacerlo público, el abogado del club matizó que el fallo no era aún oficial. Un servidor ha tenido acceso, a través de fuentes judiciales, a la sentencia dictada por parte del Juzgado de lo Social Nº 6 de Bilbao (16 páginas de extensión), y va a intentar explicarla sin que ustedes, lectores, quieran suicidarse en el intento.

Como se puede ver en la imagen inferior -una captura del documento que da la razón al antiguo técnico del Barakaldo- la sentencia fue dictada el día 7 de julio de 2017, por lo que el argumento del abogado del club de que la sentencia no era “oficial” parece desmontado. Sus explicaciones se pueden basar en la notificación del fallo, aunque, como no tengo pruebas, no puedo confirmar que la sentencia se recibiera antes de la asamblea de socios. Pese a todo, no parece un dato demasiado relevante para el tema que nos ocupa.

Partiendo de esos datos, voy a intentar responder a algunas preguntas:

 ¿De dónde salen los 82.986,77€ que el Barakaldo CF ha sido condenado a pagar al entrenador?

Se trata hasta del último céntimo que Movilla pedía al club por despido improcedente, que el juez ratifica en su fallo.

¿Y por qué?

Pues ese aspecto queda detallado en la sentencia: “El actor […] reclama como salario mensual el de 3.094,49 euros. Entiende que la extinción de su contrato debería suponer para el club una compensación en la cifra de los salarios dejados de percibir en las tres temporadas sobre las que se proyectaba su contrato, cifrando sus emolumentos regulares en 1452,42 euros por 14 más otros 1400 euros/mes por 12 derivados de la cláusula 7º del contrato sometido al RD 1006/1985”. Esa cláusula se refiere a los gastos que el club había acordado pagar al preparador en conceptos de “kilometraje, autopista, hoteles, dietas, entradas, parking, avión, autobuses o taxis, cuando así se requiera y siempre que esté justificado dicho desplazamiento”, tal y como recoge el contrato también mencionado en el auto.

¿Qué alegaba el club para decir que el despido era procedente?

Su argumentación se basaba en los siguientes tres puntos. Cabe recordar que en la asamblea extraordinaria del día 15 de mayo se explicaron muchos más puntos y que están recogidos por BarakaldoDigital.

  • Extralimitación de sus funciones. La carta de despido de Movilla habla de “detección de diferencias en el balance económico de la plantilla de la temporada 15/16 entre la Secretaría Técnica y la tesorería del Club” y “planteamiento de ideas para la reducción de gastos y aumento de capital para la temporada 17/18”. “Se ha permitido Usted invocar incluso, cláusulas del contrato de trabajo de otro miembro del club deportivo que podrían tomarse en consideración para la resolución del mismo; siendo el acceso a tales documentos o informaciones sería ajeno a sus atribuciones en el área deportiva”, añade.
  • Abuso de confianza: “Usted instó a un miembro del staff del club deportivo abandonar la concentración del equipo para dirigirse a buscar y trasladar a una serie de personas que habrían acudido a presenciar el referido encuentro –refiriéndose al disputado ante el Navalcarnero–, sin disponer para ello del oportuno consentimiento de los responsables de Barakaldo CF”.
  • Ofensas: “Realiza una serie de imputaciones y desconsideraciones del todo ofensivas hacia otro trabajador de este club deportivo. […] trata de deshonrar, desacreditar y menospreciar”.

¿Y qué dice el juez ante estos argumentos?

Respecto a la “extralimitación” de funciones, el magistrado dice los cometidos de David Movilla como Manager Deportivo (capítulo que ocupa varias páginas en la sentencia, por cierto) “podrían propiciar que el actor considerara necesario conocer el gasto en gestión de la plantilla; no en vano su confección le corresponde a tenor de su contrato”. Además añade que “la carta de cese tampoco indica en qué medida tal extralimitación llegó a perjudicar al Club”.

La segunda de las imputaciones se orienta a “las ofensas que la empresa entiende deslizadas hacia un trabajador de la empresa”, es decir, los seis puntos que Movilla argumenta en su famoso documento contra Iñaki Zurimendi. El juez entiende que “el documento no tiene por objetivo injuriar u ofender, sino de informar a la Junta Directiva de ciertos comportamientos que entiende el actor manifestados y a cuya prueba se encomienda si es requerido para ello”.

Por último, el juez añade el punto más discutible [la anterior oración se trata de opinión, no de información], que no es otro que “el haber indicado al utillero el desviarse de su ruta para recoger a unos exdirectivos de la entidad a fin de presenciar el partido que el primer equipo del club disputaba en Navalcarnero”. Argumentación del juez: “No se imputa a la decisión un coste extraordinario ni otras derivadas en perjuicio del club, como tampoco consta queja del utillero afectado por la orden. Tal comportamiento, aun y cuando no fuere del agrado de los actuales directivos del club, no edifica un incumplimiento de suficiente intensidad ex art. 54.1 ET como para producir el cese del actor, y máxime cuando no existe previa indicación que impida al actor el facilitar la presencia en los partidos del equipo de aficionados al Club, aun cuando estos hayan sido antes directivos de la entidad”.

Supongamos que esto queda claro. Ahora, ¿qué argumenta el club para reducir la posible indemnización al entrenador?

Pues dos cosas. La primera, que “a efectos subsidiarios el contrato suscrito no podría alcanzar más duración que la del año, limitándose por tanto a la temporada 2016/2017”. Algo que me parece chirriante ya que, a día de hoy, todavía es posible ver público el comunicado que el club hizo en su web con fecha del 10 de mayo de 2016 en el que se señala la renovación del cuerpo técnico “por tres años”. Adjunto la captura.

Y la segunda, que rechaza “otros emolumentos salariales que los correspondientes a los 1452,42 euros mensuales que contempla el contrato por fin de obra”. Aquí recuerdo que, además de ese, el entrenador tenía otro por contemplación de gastos que va desde los 1.800€ en julio de 2016 hasta los 2.820€ en diciembre del mismo año.

Ahora sí: ¿de dónde salen los 82.986,77 euros a pagar?

Los desgloso a continuación:

  • Por la temporada 2016/2017: 6607,01 euros.
  • Por la 2017/2018: 37.853,88 euros (20.333,88 del contrato laboral más 17.520).
  • Por la 2018/2019: 38.525,88 euros (20.333,88 del contrato laboral más 18.192).

¿Y ante esto cabe recurso, tal y como anunció el club que haría?

Pues sí. Cito: “Contra esta sentencia cabe recurso de suplicación de acuerdo con lo establecido en el art. 191 de la LJS, que habrá de formularse dentro del término de cinco días a partir de la notificación de la presente”. Por ello, parece que este asunto se extenderá algo más.

Opinión personal. Yo, que nunca me he pronunciado públicamente ante este caso excepto algún tuit en el que mencionaba errores de comunicación por ambas partes –que creo firmemente que se cometieron y que se siguen cometiendo–, lo único que quiero es lo mejor del club que tantas alegrías y penas me ha dado a lo largo del tiempo. Aunque, tal y como dicen algunos compañeros de grada sur que, junto a mi primo Alberto, prácticamente me han hecho adulto, lo realmente importante es haber disfrutado del camino. Enrique Ballester, un periodista como la copa de un pino y autor de Infrafútbol, mi biblia particular, escribió algo que, al leer, me puso la carne de gallina en su día: “Cuanto menos sepas de lo que se cuece en la trastienda de tu club, más limpia será tu pasión por él. El deporte se idealiza desde lejos y se desmorona de cerca. Es con el paso del tiempo cuando uno conoce de veras al club o a la mujer de la que se ha enamorado. Es probable que entonces descubra toneladas de basura, que sienta el impulso de la renuncia. Pero no. Con el fútbol, ya es tarde para cambiarlo”. Pues tal cual.

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1 comentario en “Por qué tiene que indemnizar el Barakaldo CF a David Movilla con 82.986,77€”

  1. totalmente de acuerdo ander yo como bien sabesllevo bastantes años de empleado del cluby jamas me entrometido ni preguntado por los entresijos del club,eso sin lugar a dudas me ha hecho sentir a mi ekipo con mas pasion.AUPA BARAKA

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